Apertura no destructiva: por qué importa
En una urgencia es tentador pedir que abran "como sea". Pero romper un bombín o un escudo de seguridad sin necesidad sale caro: después hay que comprarlo, instalarlo y, en una puerta blindada o acorazada, puede que también reparar el marco. Por eso empezamos siempre por las técnicas que respetan la cerradura.
Qué técnicas se usan
Si la puerta solo está cerrada con el resbalón (el pestillo que salta al cerrar de golpe), se puede liberar con láminas flexibles sin tocar el bombín. Si hay vueltas de llave, se trabaja sobre el cilindro con herramientas de ganzuado o de impresión. En bombines de alta seguridad, con protección antibumping o antiganzúa, el trabajo es más lento y técnico, y te lo diremos al llamar.
Cuándo no queda otra que sustituir
Hay casos en los que el bombín ya está roto, gira en vacío o tiene la leva partida. Ahí la única opción segura es extraerlo y montar uno nuevo. Llevamos bombines de perfil europeo de varias medidas para que la puerta quede cerrada en la misma visita.